02.10.2007Este mundo nuestro camina por el sendero del progreso, del avance tecnológico, del descubrimiento científico. Nadie cuestiona que estamos ahora mejor que cuando no teníamos electricidad, sanidad pública, rayos láser o cuando el álgebra de Boole aún no se había materializado. Pero quizás debamos, de vez en cuando, a solas y sin estridencias, salirnos de este camino o descansar un rato en su cuneta y pensar no tanto en lo que hemos ganado, sino en si nos ha compensado por lo que hemos perdido. Vivimos en un momento en el que todo está pensado para el ser humano, pero sin el ser humano. Nos enseñan a conducir un coche, manejar un microondas o a ocultar una microcámara. Pero nadie nos enseña a ser, a ser lo que somos, humanos. Y tampoco pasa...
más