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Octavio
Marbella, España. Último login: hace 3 días
Críticas de Octavio
“Don´t Dream it, Be It”
Rating: 10The Rocky Horror Picture Show (1975)
- Título original: The Rocky Horror Picture Show
-
Director:
Jim Sharman
The Rocky Horror Picture Show es una película de culto. Pero de culto, culto. Es decir, que tiene sus propios fieles incondicionales que se disfrazan, acuden a los cines, y como si de un ritual sagrado se tratara, repiten una ceremonia pagana una y otra vez, con globos que explotan, arroz, confeti, pistolas de agua, periódicos, linternas, matasuegras, campanillas y gorros de fiesta. Porque en eso consiste la película: en una fiesta genial, desenfrenada, grotesca y excesiva, en la que todos se sueltan el pelo y participan con mucho humor.
Allá por el año 1973, en el Royal Court Theatre de Londres, fue estrenado un musical psicodélico y delirante llamado “The Rocky Horror Show” escrito por Richard O´Brian que mezclaba de forma sugerente temas tan dispares como el cine clásico de ciencia-ficción de la RKO, la libertad sexual y la música rock en su vertiente Glam. Fue tal el éxito que cosechó que la 20 Century Fox, ojo avizor a cualquier cosa que le hiciera ganar un montón de dinero, decidió llevar la obra de teatro al cine. No obstante, Richard O´Brian exigió el control creativo absoluto de la película. Fox accedió. La película resultó ser un fiasco en taquilla (debido, en parte, a la promoción equivocada). De esta manera, La Fox perdió mogollón de dinero pero el cine ganó una obra maestra única.
“The Rocky Horror Picture Show” (Jim Sharman, 1975) cuenta la historia de Brad y Janet, dos jóvenes WASP, satisfechos con una vida convencional y sin más aspiración que casarse, fundar una familia y tener una casita a las afueras con jardín y piscina. Pero el destino tiene un extraño sentido del humor y la joven pareja caerá en las garras del Dr. Frank N. Furter, un científico loco, ambiguo sexual y moralmente hablando, que seducirá a los dos jóvenes, jugará con ellos y los hará partícipes de su locura, haciendo tambalear los sólidos cimientos que tenían de una vida tranquila y aburrida en una sociedad de consumo.
Para cualquiera que vea esta película de improviso, sin saber de qué va, seguramente se quedará aterrado ante semejante espectáculo de pervertidos en ropa interior. Porque en la película se dan escenas de incesto, canibalismo, experimentos con seres humanos, infidelidades, apología de las drogas y la promiscuidad, etc. Pero, a pesar de las aparicencias, no es una película escabrosa con sexo explícito. Al contrario: su provocación consiste en lo que sugiere, en lo que da a entender, en la sutileza de las palabras y las imágenes. Su estética bebe del cartoon, la violencia o la sexualidad del film es muy paródica, exagerada. No es desagradable porque no se toma a sí misma en serio.
The Rocky Horror Picture Show es una maravillosa película de Rock, que rinde un sentido homenaje a las películas de ciencia-ficción de los años 30, 40 y 50 (en especial al King Kong de 1933, protagonizada por Fay Wray) y cuyo mensaje es de lo más positivo: no te reprimas. Sé libre.
Lo mejor:
que todos los personajes sean, a su vez, verdugos y víctimas.
Tim Curry: histriónico, absolutamente demencial.
Patricia Quinn (Magenta): apenas tiene cuatro frases en la película, pero su presencia en el film es fundamental.
Charles Gray: es el austero narrador del film, otorgándole a la historia el contrapunto sosegado y tranquilo a tanto desenfreno.
Todas las canciones son geniales: me gustan “The Time Warp” (obviamente), "Touch-a, Touch-a, Touch Me" (muy divertida) y “I´m going home” (enternecedora canción. Hace que le perdones todas las cabronadas al Dr. Furter). Pero en especial, me gusta la canción que abre el film, con la voz de Richard O´Brian y los labios rojo pasión de Patricia Quinn: “Science Fiction/Double Feature”
Frases favoritas:
“I knew Leo G. Carroll was over a barrel
When Tarantula took to the hills
And I really got hot when I saw Janet Scott
Fight a Triffid that spits poison and kills
Dana Andrews said prunes gave him the runes
And passing them used lots of skills
But when worlds collide, said George Pal to his bride
I'm gonna give you some terrible thrills, like a:
Science Fiction - Double Feature
Dr. X will build a creature
See androids fighting Brad and Janet
Ann Francis stars in Forbidden Planet
Oh-oh at the late night, double feature, picture show.
I wanna go, oh-oh, to the late night double feature picture show.
By RKO, oh-oh, at the late night double feature picture show.
In the back row at the late night double feature picture show.”
Las pesadillas de Lovecraft.
Rating: 10La mala aceptación del público que obtuvo esta película fue lo peor que le pudo pasar al cine fantástico: Carpenter dio todo lo mejor de si mismo, experimentó más que nunca y dio una visión del terror nunca vista hasta ahora. El gran público o bien no lo entendió o bien prefirió visiones menos perturbadoras y más facilonas de la ciencia-ficción (E.T. se estrenó el mismo año que la Cosa). Este "fracaso" de público frenó el cine de Carpenter en el sentido de que a partir de esa pélicua el director fue más "cauto" con sus experimentos visuales.
Hoy en día La Cosa no sólo es una película de culto, sino que es una de las mejores películas de terror y ciencia-ficción de toda la historia.
Lo mejor:
Uno de los mejores sustos del cine de terror: las fauces que devoran las manos del doctor cuando le está haciendo el masaje cardiaco.
Y sobre todo ese enigmático final (aunque creo haber encontrado la solución)
Frases favoritas:
¿por qué no nos quedamos tú y yo aquí sentados a ver qué pasa?
Un sueño dentro de una pesadilla
Rating: 10Lo mejor:
La escena en el Club Silencio. Y la horrible encarnación de la muerte escenificada por los dos ancianos al final de la película.
Frases favoritas:
No hay banda.
El Diamante: el amor por la aventura.
Rating: 10Es un libro único, como los verdaderos clásicos, un libro que te marca, que te cambia, que te hace soñar y te hace reír. Es un relato universal de iniciación a la vida adulta, de descubrimiento del verdadero compañerismo, de la camaradería y del amor.
Ambientada en el siglo XVIII, “Moonfleet” es un pueblo costero cuya principal fuente de ingresos es el contrabando, pero hablamos de un contrabando como sólo podría ser reflejado en un libro de aventuras: los contrabandistas son héroes populares con un profundo código de honor, cuyo único objetivo es ganarse la vida “honradamente” sin perjudicar a nadie, con sus ilegalidades, cierto, pero sin dañar a inocentes. El protagonista de la obra, John Trenchard, es un joven huérfano que, por circunstancias de la vida, entra a formar parte de este idílico mundo de aventuras y emociones, convirtiéndose en uno más de tan noble banda. Y en el lado contrario, el malvado y traicionero magistrado Maskew, que intenta imponer su tiranía férrea por todos los medios (incluyendo el asesinato). El joven John vivirá misterios terroríficos (y delirantes), encontrará posibles tesoros ocultos, descubrirá a un nuevo padre en la figura del jefe de la banda. Y, por supuesto, se enamorará como sólo un chaval de quince años puede hacerlo, de forma romántica, idealista y eterna.
Como todo gran libro, posee varios niveles de lectura. Quien quiera una sencilla historia de aventuras, no se sentirá decepcionado. Quien busque los reflejos oscuros de la vida y los valores que hacen que la existencia merezca la pena, debería leer el libro. Y si te gustan los grandes clásicos (mal llamados “infantiles”) como “Colmillo Blanco”, “La isla del tesoro” o “La flecha negra” no deberías pasar por alto este “tesoro oculto” llamado “Moonfleet” (o “El Diamante”, en mi caso).
Franquin: Un genio del cómic.
Rating: 10Spirou (un botones-reportero valiente, astuto, inteligente y buena persona) y su amigo Fantasio (un periodista un poco despistado, obtuso, atolondrado pero también muy buena gente), sin olvidarnos del cínico y sarcástico Spip (una ardilla, “mascota” de los protagonistas) trabajan para un periódico escribiendo reportajes, siendo éste el hilo argumental que los llevará a vivir aventuras sin descanso. En este album podemos encontrar cuatro de sus historias más importantes: “Los sombreros negros” (1950), una parodia de los westerns americanos; “Misterio en la frontera” (1950) donde trata, con un lenguaje apropiado para niños, las tropelías de unos contrabandistas que trafican con droga; “Hay un brujo en Champignac” (1950-1951) donde Franquin crea a uno de los personajes secundarios más importantes de la serie: el estrafalario inventor Conde De Champignac que meterá en más de un lío a los protagonistas del cómic; y “Spirou y los herederos” (1951-1952) donde Franquin dibuja por primera vez una de sus grandes creaciones: El Marsupilami.
El “Spirou y Fantasio” de Franquin trasciende el mero entretenimiento para convertirse en un cómic que lanza una mirada inteligente, lúcida e irónica al mundo que le rodea. Si bien Hergé y su Tintín tenían un marcado carácter conservador (recordemos el polémico “Tintín en el país de los soviets” o las veleidades colonialistas de “Tintín en el Congo”) y tendían siempre a respetar y mantener el orden establecido, Spirou y Fantasio son, ante todo, unos idealistas que no dudan en cuestionar (y a veces, directamente ignorar) a la autoridad con el fin de solucionar una injusticia o resolver un caso. En las páginas de Franquin se dejan entrever temas y situaciones de la época que le tocó vivir, como, por ejemplo, la situación explosiva en América Latina o la proliferación de guerras artificiales para obtener beneficios económicos. Todo esto con un lenguaje no moralista, derrochando naturalidad y sutileza, todo al servicio de la historia que cuenta, cuyo máximo objetivo es entretener y divertir.
Porque el “Spirou y Fantasio” de Franquin, ante todo y sobre todo, es un divertidísimo cómic de aventuras para todas las edades. Y a pesar del tiempo transcurrido (más de medio siglo) sus historias han resistido perfectamente el paso de los años y siguen entreteniendo y divirtiendo como el primer día. El "Spirou y Fantasio" de Franquin merece pasar a la historia y a la cultura popular tal como lo hicieron el "Astérix el galo" de Gosciny y Uderzo o el "Tintín" de Hergé. No solo por ser un icono del cómic, sino por que "Spirou y Fantasio" es una obra imprescindible que enriquece la cultura en general. Por derecho propio.
El comienzo de una serie de culto
Rating: 10Buffy La Cazavampiros Temporada 1 (1997)
- Título original: Buffy The Vampire Slayer season 1
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Director:
Joss Whedon
Resumiendo: Buffy Cazavampiros no es sólo una serie genial; Buffy trasciende el mero entretenimiento convirtiéndose en algo único, especial. Aquellas personas que han conseguido conectar con la serie saben de lo que estoy hablando.
Lo mejor:
Sarah Michelle Gellar, Nicholas Brendon, Alyson Hannigan, Anthony Steward Head y David Boreneaz
Lo peor:
Algunos efectos especiales son un poco malos.
Frases favoritas:
¡¡¿Que me comí un cerdo?!!¡¡¿Con la triquinosis y todo?!!
Llamadme olvido, llamadme muerte...
Rating: 10“El séptimo sello” (Ingmar Bergman, 1957) es, ante todo, un canto a la vida. La vida como algo sucio, algo imperfecto, algo ordinario, divertido, doloroso y frívolo. Y por todo ello, algo maravilloso. Bergman nos muestra la belleza de lo cotidiano de la única manera posible: amenazándola con su desaparición total. Aunque las grandes causas, los grandes sueños y las grandes esperanzas son los motores que impulsan nuestra consciencia, es la dura y polvorienta realidad la que sustenta nuestra vida. Y a través de sus personajes, Bergman refleja las múltiples y contradictorias reacciones ante la desaparición absoluta: miedo (¿mis preguntas serán respondidas o tendré como única respuesta el olvido?), indiferencia (fruto del escepticismo, de la muerte en vida de la inocencia o de haber perdido la capacidad de creerse las mentiras que nos rodean), aceptación (la muerte como descanso, como el fin de los remordimientos y las dudas), delectación (esas procesiones macabras regodeándose en el miedo, la desesperación y el sufrimiento) resignación (rendirse ante lo inevitable), alivio y satisfacción (grabado en mi memoria quedará la frase “consumatum est” que, con una sonrisa, susurrará una joven muchacha ante la presencia alegórica de la muerte).
En el recuerdo también tengo el último reproche que le hace el escudero Juan a su señor Antonio...
“...en las tinieblas que confiesas vivir, en la que confieso vivimos los hombres, no encontrarás a nadie que escuche tu angustiosa súplica y se pueda conmover. Sécate las lágrimas y mira al fin con serenidad... Hubieras gozado más de la vida despreocupándote de la eternidad. Pero es demasiado tarde. En este último instante goza al menos del prodigio de vivir en la verdad tangible antes de caer en la nada.”
Monstruos de realidades paralelas.
Rating: 10Twin Peaks: El fuego camina conmigo (1992)
- Título original: Twin Peaks: Fire Walk with Me
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Director:
David Lynch
La serie de televisión de Twin Peaks fue muchas cosas: un truco comercial, una obra surrealista, una tomadura de pelo a veces y una genialidad cuando Lynch se molestaba en dirigir o guionizar algún episodio. Fue una de las mejores series de televisión y lo fue gracias a la colaboración de Lynch con Mark Frost, otro genio que conocía mejor que Lynch el medio televisivo.
Para ser suaves, Lynch se cansó de las limitaciones de la televisión y quiso representar sus demonios interiores y la frontera de sus realidades sin ningún freno. Frost, su aliado en la televisión, se apartó del proyecto, y así pudimos ver el universo de Twin Peaks bajo la visión absoluta de Lynch. El mundo de Laura Palmer y su pueblecito de montaña es como una típica tarta de manzana americana infestada en su interior por millones de insectos.
Las imágenes surrealistas son más impactantes y numerosas que en la serie de televisión y, sí, muchos pensarán que es una tomadura de pelo, aunque yo no lo creo porque estas imágenes consiguen unas respuestas emocionales en el espectador, unas reacciones viscerales y perturbadoras. En eso consiste el surrealismo: atravesar tu mente y arrancarte el corazón.
Lo mejor:
El primer segmento de la película en Deer Meadow.
Como confiesa la propia autora en el prólogo del libro, “L´agulla daurada” (La aguja dorada) es, ante todo, la historia de una pasión: el amor sincero por una ciudad: Leningrado, la actual San Petersburgo.
En 1980, Montserrat Roig fue invitada por la editorial soviética “Progreso” a permanecer dos meses en la ciudad de Leningrado, con el fin de documentarse para escribir un libro sobre el asedio de la ciudad en la Segunda Guerra Mundial. Montserrat aprovechó este viaje para ahondar en la mentalidad, la cultura y la forma de vida del pueblo ruso, a través sus monumentos y sus artistas, en especial, de Alexander Pushkin (1799-1837), poeta y novelista, uno de los fundadores de la literatura moderna rusa, exiliado por sus ideas progresistas. Con un estilo cercano, cómplice, Montserrat nos narra su estancia en La Unión Soviética, sus impresiones, sus recelos y esperanzas, sus contratiempos y los momentos agradables, sobretodo cuando entrevista a los supervivientes y a los familiares del asedio de Leningrado: gente humilde y sincera que muestra sus sentimientos sin recelos y que no duda en compartir su traumática experiencia para que la historia no olvide los horrores del pasado.
Porque todo el mundo ha oído hablar de la batalla de Stalingrado (el comienzo del fin del poderío nazi), pero pocos conocen el sacrificio del pueblo de Leningrado, que resistió 900 días las acometidas del ejército nazi, que quería arrasar hasta los cimientos la ciudad donde nació la Revolución Rusa. 900 días de hambre y sufrimiento, de condiciones extremas, de sacrificio, de muertes por inanición. Y los que opinan que esta resistencia fue un ejemplo del poderío y del genio de Stalin se equivocan. El pueblo de Leningrado decidió coger el destino en sus manos y demostrar lo que hasta ese momento parecía imposible: que la Alemania Nazi podía ser derrotada. Es más, debía ser derrotada. Y no lo haría Stalín, un dictadorzuelo genocida que se había dejado engañar por Hitler, sino que lo haría el pueblo, con su tenacidad, con su cabezonería, por su propia vida y por la de sus seres queridos. Fue una resistencia ejemplar para defender la dignidad individual frente al horror nazi. Montserrat Roig, con esta obra, muestra cuáles fueron las auténticas motivaciones y los verdaderos artífices de este episodio de la Segunda Guerra Mundial. Episodio en el que España estuvo desgraciadamente presente, porque uno de los ejércitos sitiadores de Leningrado fue la “División Azul”, 5600 voluntarios franquistas al servicio de la maquinaria de guerra nazi.
Oficialmente, en Leningrado murieron 700.000 civiles, la mayoría de hambre y de frío. Extraoficialmente, la cifra se sitúa entre el millón y medio y los dos millones de civiles muertos.
Para aquéllos que alguna vez perdieron...
Rating: 10Sinuhé, ya anciano, sin fuerzas, sin energías, sin ilusión, narra la historia de su vida con un deje de amargura. No se arrepiente de los errores del pasado, porque dichos errores le convirtieron en el hombre justo y comprometido que fue, pero, a veces se pregunta si la lucha por un mundo mejor merecía tanto sufrimiento, tantas lágrimas.
Sinuhé, trepanador real, asesino legal de faraones y reyes, tras perder la fe en los dioses y en sus representantes en la Tierra, vuelca sus esperanzas en el ser humano, en los hombres y mujeres humildes que carecen de riquezas materiales y que son explotados por una casta religioso-militar que vive sumida en intrigas palaciegas, luchando continuamente por el triunfo vacío y envenenado del poder.
Sinuhé, que de niño quería vivir las aventuras de un soldado, que de joven se dejó arrastrar por el deseo y la lujuria, que en su inconsciencia hizo daño a sus padres, que maduró a las malas tras recibir uno tras otro los palos de la vida, que se enamoró y que por un tiempo vivió la mentira de la felicidad. Sinuhé es una obra universal de la literatura porque, entre otras cosas, no es difícil identificarse con el protagonista.
“Sinuhé el egipcio”, escrito por el finlandés Mika Waltari en 1945, narra la historia de un médico real en el reinado del faraón Amenophis IV (1372-1352 a.c.), “Akenatón”, que intentó acabar con el politeísmo egipcio a través de una revolución religiosa, artística y moral. Aunque el detalle histórico está muy cuidado, no es la fidelidad histórica el principal objetivo de la novela ( por ejemplo, el nombre de “Sinuhé” proviene de un cuento egipcio que narra las aventuras de un médico en el reinado de Sesostris I, 500 años antes del reinado de Amenophis IV). “Sinuhé el egipcio” trasmite el existencialismo pesimista causado por el amargo triunfo de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial. La novela es hija de una posguerra marcada, no por el triunfo sobre la barbarie nazi y fascista, sino por el miedo a una guerra fría cuyo fin bien podría ser la Tercera Guerra Mundial. Sin un dios ni destino que guíe nuestros pasos, sin reglas morales que marquen el convivir de la humanidad, la libertad del individuo se vuelve insoportablemente evidente pero inalcanzable en la práctica.
Pero, a pesar de este pesimismo existencialista, Sinuhé es el típico caso de “haz lo que te digo, no lo que hago”. Sinuhé advierte del fracaso de antemano que significa intentar cambiar el mundo, pero, sin lugar a dudas, si Sinuhé pudiera volver atrás en el tiempo, lo intentaría de nuevo.
Frases favoritas:
Todo vuelve a empezar y nada hay nuevo bajo el sol; el hombre no cambia aun cuando cambien sus hábitos y las palabras de su lengua. Los hombres revolotean alrededor de la mentira como las moscas alrededor de un panal de miel, y las palabras del narrador embalsaman como el incienso, pese a que esté en cuclillas sobre el estiércol en la esquina de la calle; pero los hombres rehuyen la verdad
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