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Krust (42 años)
Barcelona, España. Último login: hace 6 días
Críticas de Krust
Flores rotas
Rating: 8Fleetwood Mac es una de esas formaciones en las que resulta difícil recordar la alineación titular de sus componentes en tal o cual disco, da igual, en casi todos los encuentros con el dios de la música suelen salir triunfadores, ya sea el oponente el Rock, el Blues de sus inicios, el Folk, el Country, el Pop, o esa sinfonía sensorial que algunos llaman progresión, pues de eso se trata, de evolucionar, de sentir, de creer en un mundo mejor…
Formada en Londres en los estertores de los años 60, cuando las flores del movimiento hippy lucían más hermosas que nunca en los jarrones de productores musicales varios, esta banda trota-estilista consigue con este octavo disco su trabajo más conseguido en mi opinión, conste que es de esos grupos de los que aún desconozco algunas obras de su extensa discografía pero creo haberlos escuchado lo suficiente como para alabar las benevolencias de este disco en concreto, posiblemente porque le tengo un cariño especial, ya que consigue relajarme hasta extremos inimaginables en otras propuestas de parecido diseño musical, es un trabajo para sentir la música además de escucharla.
Miembros fundadores desde el inicio, John Mc.Vie (o la sofisticación a la hora de hacer dulces los sonidos graves del bajo eléctrico) y Mick Fleetwood ( o la sincronización camaleónica de la batería al resto de instrumentos), tuvieron la feliz idea de fichar a una nueva cantante, Christine, que aportó una nueva voz dolorosamente sensual y nítida desde la sutileza de sus cuerdas vocales, sin estridencias y con mucho sentimiento, además de tocar el piano y los teclados; a mi particularmente me gustaba más ella que Stevie Nicks que fue la cantante posterior y más conocida. John se llevó a la chica, que adoptó el apellido Mc.Vie, y Mick junto a Danny Kirwan (que abandonaría el barco tras este disco) y Bob Welch (el único miembro americano del equipo), dos guitarras perfectamente complementarias, los arroparon en la fría ascensión a las cumbres heladas de la fama. Crecen los niños, edad prohibida…
Ocho canciones estupendas forman esta obra, envolvente como pocas, recomendada para leer mientras suena de fondo a un volumen adecuado, para hacer las faenillas de casa en una mañana lluviosa de domingo, o para hacer el amor antes de que el tiempo del cólera te arrebate la pasión guerrera, no tiene desperdicio en ninguno de sus cuatro costados, más bien diría que es de aquellos discos que uno no se cansa de escuchar y rescatar de su sitio fijo en la discoteca.
“Woman of 1000 years”- la Existencia, esa mujer de edad indefinida, “Morning rain”- uno de los olores preferidos de mi sentido olfativo, el de la tierra mojada, “What a shame”-… Y lo que estamos haciendo con el planeta, que pena. “Future games”- Juegos futuristas que compramos a nuestros hijos, ¿un ordenador o una bicicleta?, “Sands of time”- Las ilusiones ahogadas en las arenas movedizas de nuestro inexorable e implacable enemigo, el tiempo, “Sometimes”- La vida, a pesar de todo, es preciosa y vale la pena vivirla, a veces…, “Lay it all down” – Cuando algo te impida crecer, simplemente dile adiós, hasta siempre jamás. “Show me a smile” – Y para cerrar, solo te pido una cosa, algo sencillo, pero más difícil de lo que parece, y es que me muestres una sonrisa, pero de verdad.
Si lo escuchas seguro que cambia tu cara de circunstancias, esas que casi siempre son desfavorables, y tornan en sonrisilla utópica, campanitas de ilusión, vida por vivir y futuro resplandeciente por legar, para ellos (los niños de la fotografía) con el mejor de mis deseos. Espero.-
Juez y parte
Rating: 9Vamos a hablar de la justicia, la norteamericana en particular, que nos guste o no, es la que rige prácticamente todo el sistema social a nivel mundial, lo era en los estertores de los años 50, cuando se hizo esta obra, y lo sigue siendo en nuestros días; la justicia de los hombres ante sus semejantes, el que esté libre de pecado que alce la primera mano; y que me la agarre con la susodicha… la libertad de expresión que intenta escapar volando, se entiende; somos estatuas de sal con pesas desequilibradas en la balanza de la justicia divina, vendados los ojos para no ver lo que incomoda, gallinitas asustadas dando palos de ciego, y a mí me apetece aplicarle el bisturí a la ley de los hombres.
Siempre me han gustado las películas con temática judicial, y esta es la mejor de ellas en mi opinión, inmediatamente en el escalón inferior encontraríamos “Doce hombres sin piedad”, donde Lumet consigue filmar una interesante obra, más teatral que cinematográfica, cargando casi toda la intensidad de su propuesta sobre los miembros del jurado y sus contradicciones a la hora de intentar ser ecuánimes en sus decisiones. Aquí, Preminger, otro de los geniales directores europeos que marcharon a hacer las Américas, consigue transmitir toda la fuerza e importancia que los abogados tienen en un juicio real, no en vano actúan ante el estrado y los presentes, nosotros y nuestra circunstancia, como verdaderos actores de cine, ¿no os parece?, aspavientos aparte, su interpretación, defensa o acusación, es fundamental a la hora de emitir el veredicto final, ¿te ha gustado mi actuación, te ha convencido mi exposición?
Me parece muy interesante que Preminger no nos muestre el asesinato ni ninguno de los hechos acontecidos y que van a ser juzgados, lo único que nos retrotrae a la escena del crimen son esas marcas de tiza en el asfalto, con la silueta de la víctima trazada en blanco sobre fondo negro, eso lo hace Bass en los mencionados títulos de crédito, por eso son tan importantes esos pequeños detalles; prepararos porque vamos a ser nosotros, los espectadores, quienes escuchemos las pruebas y el argumento de los abogados para dictar sentencia, ¿Qué os parecen los jurados populares?, aquí como observadores vais a tener oportunidad de emitir vuestro veredicto, pero cuidado, porque esto no es un juego, hay que estar muy seguro de nuestra decisión, la pena capital impuesta en EEUU como error de la justicia divina del hombre, no admite el más mínimo fallo en nuestra última palabra, culpable o inocente, la soga se balancea a la espera mecida por el viento de la indecisión.
Ben Gazzara (sentado en el banquillo de los acusados), James Stewart (antológico abogado defensor), Arthur O ´Connell (borrachuzo investigador privado, lo mejor de la función sin duda), George C.Scott (que no podía faltar en un reparto así, poder fáctico en la sombra corrupta de la ciudad), Lee Remick ( y sus ajustadísimos pantalones que marcaron época, para los amantes de las curiosidades), y muchos otros que descubriréis, no os perdáis por ejemplo el estupendo papel de la secretaria de Stewart, interpretado por Eve Arden.
Por si faltaba algo, la BSO marcada a ritmo de jazz por el inmenso Duke Ellington, no nos va a dejar respirar ni un segundo, para impedirnos perder el más mínimo detalle a la hora de exponer nuestra sentencia, solo me queda pediros la máxima concentración cuando os pongáis en pie y emitáis vuestra decisión final, la vida de un hombre, de todos los hombres, depende de vuestra palabra, confío en que sabréis impartir justicia.-
Filmar un libro
Rating: 9Truffaut estructura su trabajo en base a una construcción en formato de entrevista que Alfred acepta, a saber: las circunstancias que rodearon la aparición de cada película, la construcción y elaboración de los excelsos guiones utilizados, los problemas puntuales que surgieron en la puesta en escena de cada trabajo, y la opinión personal del autor sobre el resultado comercial y artístico con respecto a sus ilusiones iniciales depositadas en todos y cada uno de sus proyectos. Se permite la improvisación, claro.
A partir de esta premisa consensuada, el río de la conversación se desdobla en múltiples meandros que nos hacen de esta lectura un magnífico ejercicio de conocimiento integral de muchas cosas relacionadas con el mundo del cine, las letras, la pintura, la música, la vida en su máxima expresión: el arte.
El autor, un enamorado de la lectura, y entrenado como crítico de la prestigiosa revista Cahiers du Cinéma, consigue llegar a los rincones mas inaccesibles de Hitchcock, desde el anecdótico al divertido, desde el más sincero al autocrítico, y consigue arrancarle momentos realmente antológicos de emotividad y vulnerabilidad… el hombre que ha conseguido filmar el miedo como nadie se nos revela a su vez como el más miedoso de los (in)mortales.
Me resultaría imposible, ni siquiera intentarlo, centrarme en la multitud de sensaciones que uno siente al leer esta joya, es posiblemente uno de los libros a los que le tengo más cariño, quizás porque aúna como ninguno dos de mis grandes pasiones en esta vida, así se conserva el pobre, marcado con señales por todos lados, desde el nervioso trazo impetuoso del adolescente alocado a la línea marcada por el adulto más experimentado en la búsqueda de frases que todavía consiguen emocionarme por su calidad. Vais a experimentar, los que aún no lo hayáis leído o decidáis seguir este humilde consejo, un goce cercano al que debió sentir el propio Hitchcock al dirigir sus grandiosas películas, un completísimo compendio de toda la trayectoria de este Sir, en una edición meticulosamente cuidada, con datos “olvidados” añadidos al final de la obra, una preciosa introducción de Truffaut, y una muy interesante colección de fotografías situadas en su parte central, que ayudan a tomar aire en los momentos necesarios.
Decía Bergman, en una opinión muy personal, que el cine no es inferior a la literatura, yo creo que son disciplinas complementarias, en todo caso Hitchcock estaría encuadrado en el grupo de autores comprometidos e inconformistas que formarían algunos escritores inmortales como Kafka, Dostoievsky o Poe… no en vano ahí tenemos el legado que nos dejó como herencia universal, una enorme cosecha de obras maestras, inmortales como esas novelas que transcienden los tiempos, y que hoy en día siguen descubriendo jóvenes de cualquier edad que se inician en su pasión por todo este mundo de sueños que es el cine, utilizando una hermosa sentencia de Jean Cocteau refiriéndose a Proust: “ Su obra continuaba viviendo como los relojes de pulsera de los soldados muertos”.-
El irreverente reverendo
Rating: 7Permíteme, antes de presentarte en sociedad, aclarar que escribiste e interpretaste todo esta obra en tu lengua materna, el catalán, pero haciendo gala del bilingüismo natural en tu país, tuviste la delicadeza de traducir todas tus letras al castellano en el libreto del disco, asimismo has desarrollado el resto de tu carrera alternando ambos idiomas, postura inteligente, ¿porqué renunciar a llegar a más personas si se tiene la oportunidad de aunar pueblos y culturas mediante la utilización de cualquier idioma en cualquier expresión artística?, versión original o subtitulada, a gusto del consumidor.
Naciste en el 66 como yo, joder que viejos nos hacemos camarada, y firmaste este disco en el 89, ¿Cuántos años teníamos por entonces?, 23, yo conocía por entonces a un amigo que tenía una emisora pirata, y un día me vino con una maqueta de un colgao de Sabadell y me dijo: escucha esto y verás…
Diez canciones extremadamente “incorrectas” en su mensaje, cantadas con un hilillo de voz por un tío sumamente estrafalario, acompañado de su guitarra, y una banda de apoyo delicadamente sutil en su aportación, coleguitas virtuosos de raros instrumentos como el clarinete, oboe, fagot y acordeón entre otros. La importancia de lo que se dice, además de lo que se escucha, Dylan te lo explicaría mejor…
Quede claro que me gustan todas las canciones, Albert, pero por cuestiones de espacio voy a contar, que cantarlas ya las cantas tú, tres de ellas, ¿Cuáles he escogido?, no te jode!, pues mis preferidas, que tres tigres tristes enciendan una bengalilla para animar…
“LA SEQUIA”- “Tienes papel de water pegado en el culo, de la última cagada tienes mierda entre las piernas, tienes sangre incrustada entre los pelos del coño, menstruación coagulada, tienes regla en todo el chocho y lo siento mucho pero nos tendremos que resignar a no poder lavarnos”… ¿fuerte?, anda ya coleguillas, lo jodido es que no movamos ni un puto dedo por frenar el cambio climático, que estemos aniquilando el planeta, solo es una canción con transfondo ecologista; cuando nos falte el agua tendremos que resignarnos a sufrir la cara sucia del amor, eso es todo.
“PAPA, JO VULL SER TORERO”- “Ay, papá quiero ser torero…, y el padre se desesperaba, él que era tan honorable potestad de la sardana y de las letras catalanas, Ay, papá quiero saltar al ruedo, y el padre sentado en la grada, como sufría, como lloraba, cuando el toro empitonaba a su hijo, le revolcaba, y le arrancaba los cojones de una cornada, la hemorragia era imparable, una muerte inevitable”… Toda la canción es un alegato antitaurino, como viene a cuento diremos que de las dos plazas ubicadas en Barcelona, ya hemos conseguido cerrar una, la de Las Arenas, que será a partir de ahora un espacio popular para la celebración de conciertos entre otras actividades lúdicas, nos queda la Monumental, a ver si conseguimos chaparla también; y el que quiera ver sangre gratuita que se apunte a soldadito mercenario.
“L´HOME QUE ENS ROBA LES NÒVIES” – “Hay solo un hombre que recuerden las yayas más viejas, que recuerden como se les amorraba a las bragas cuando ellas eran jóvenes, que recuerden como despierta a las niñas cuando dejan de ser niñas, porque el es el hombre con quien sueñan las mujeres cuando sueñan con hombres, es el hombre que moja a las mujeres cuando se consuelan solas, es el hombre por el que suspiran las mujeres cuando los hombres no pueden, es el hombre que confiesa a las mujeres, el cabrón que se nos carda a las cabras, es el hombre que nos roba las novias”… Una alegoría sobre lo que le puede pasar hoy en día a cualquiera de nosotros, si ejercemos de machito prepotente, o descuidamos a nuestra querida compañera de fatigas… nos habla de ese “hombre” que solo conocen las mujeres, y con el que no dudarían en largarse y darnos una patada en el culo, si no nos comportamos como debemos. Así que tomemos la lección y pongamos los cinco sentidos en el RESPETO hacia ellas, supone Pla y así nos lo hace saber, de la única manera en que sabe hacerlo, con verdades como puños.-
Retorno al pasado
Rating: 8La eternidad y un día (1998)
- Título original: Mia aioniotita kai mia mera
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Director:
Theo Angelopoulos
El viejo poeta se quiere despedir desde el olvido de la creación incompleta, tras el perfecto imperfecto de lunas que ya no volverán, menguantes como increíbles promesas del destino traidor, barro en las rodillas marcadas de cicatrices olvidadas, palabras arcanas todavía por rescatar de la memoria universal.
Alexandre, poeta desubicado en el tiempo y en el espacio, es consciente que se le acaba la vida, también sabe que no podrá firmar su testamento, no encuentra inspiración en lo que le rodea, no paga lo suficiente por el latido de un sentimiento, no tiene futuro y ha dejado de creer y de crear en el presente, solo tiene el súbito pasado que se diluye en la memoria, como las improntas de unos pies descalzos en la playa del olvido.
Un autobús nocturno, parada solicitada por el director, un joven sube a compartir el trayecto con otros pasajeros de horas inciertas; viene de una manifestación contra cualquier cosa y porta una bandera roja, sin escudos ni emblemas, apoya la cabeza contra la ventana, y se adormece al compás del traqueteo del vehículo, cadencia del sueño aletargado e insomne de la vieja Europa abotargada en su impotencia patriarcal.
Alexandre recoge a su perro y se despide de su casa, a pie de mar de anticuario, trocito de felicidad compartido con su pasado creador de gloria impresa en libros postreros que le sobrevivirán, paraíso lleno de recuerdos que dejó Anna, la que solo le engañó marchando del marchito existir antes que él, compañera de fatigas cuando la vida exigía cuatro brazos y dos cerebros ante las acometidas del ilusorio carnaval de idealistas podridos de errores irreparables,… allí en un rincón de la memoria compartida encuentra una carta donde ella describe un día a la orilla de la felicidad, con palabras sinceras, sentidas, vividas, inmortales, sublimes en su sencillez sin maquillaje de ocasión, como las palabras que le faltan a la poesía inconclusa de Alexandre.
En esta extraña película de Angelopoulos, tan estremecedoramente sensual, tan rocambolesca en sus metáforas surrealistas, se nos habla de muchas cosas, con un estilo visual a la altura del mejor Bergman aderezado con un exquisito buen gusto por los pequeños detalles, los diálogos solo se desarrollan en tu cerebro, ahí está la estupenda BSO de Eleni Karaindrou que nos ayuda a levantarnos cuando volvemos a tropezar en la eterna piedra filosofal al compás de las mismas notas musicadas por diferentes instrumentos, parábola sobre el proceso de creación del autor comprometido (la exquisita interpretación del poeta existencial que nos ofrece el actor alemán Bruno Gantz), a la vez que nos ayuda a sobrellevar la pesada losa del pasado que todos cargamos en nuestra espalda, mostrándonos que durante los últimos momentos de nuestras miserables existencias, ese tiempo vivido, donde arraigan nuestras raíces como personas, viene a recordarnos lo que fuimos, lo que ya no somos, lo que ya no querremos ser… marionetas de trapo desgastado que representan su diaria función en el teatro de la desidia impostada, donde el frío patio de butacas huele a cloroformo y ya nadie ha venido a aplaudir nuestra última actuación, ni siquiera dios.-
La niña con el camisón de cuadros
Rating: 8Me da tanto placer escribir estas líneas que ya estoy construyendo un castillo de hojas garabateadas con mis cosas, una montañita de papel; esa que espero que generaciones venideras no olviden jamás cuando coronen su lectura… ¿Sabes Kitty?, dicen que dentro de 65 años, imagina la edad de Hermann,…como me gustaría llegar a ese año 2008 quizás tengamos suerte; un escritor irlandés escribirá un libro sobre la barbarie de la ocupación nazi, y que se lo “inventará”, de un modo mágico, tecleando un aparato que escribe solo, ordenador lo llamaran, no puedo creer esas cosas del futuro, ¿Te imaginas que las teclas del viejo piano de la abuela sonaran por sí solas?, pero también me resisto a aceptar que este presente sea real, que esos soldados tan jóvenes de mirada acerada con cruces gamadas bordadas en el uniforme empujen a nuestros vecinos hacia esos trenes desangelados que últimamente se escuchan ulular a todas horas desde aquí…Peter dice que se los llevan a dar un paseo, que esas cosas pasan en las guerras, que solo son prisioneros, y que los devolverán a casa cuando pase toda esta pesadilla, pero yo sé que me lo dice para que no me preocupe, es un chico tan encantador, tan educado y atento conmigo, espero que siempre esté a mi lado cuando le necesite…
Me gustaría leer el libro que escribirá ese señor, de hecho me gustaría leer muchos libros, pero solo tenemos unos pocos en esta buhardilla donde convivimos ocho personas, papá dice que me conseguirá algunos más y lápices para que siga escribiendo mi diario, pero que tengo que aprovechar cada una de mis ideas para no malgastar el escaso papel donde reflejarlas, el señor Dussel me dejará su escritorio dos tardes por semana, es una buena persona, siempre me anima a que prospere en mi aprendizaje.
Te decía, Kitty, que el señor Boyne, que así se llama el escritor irlandés, escribirá ese libro que hablará sobre nosotras, sobre nuestras familias exiliadas de nuestro propia tierra de nadie, humilladas por mercaderes de la sinrazón; y que venderá muchos millones de ejemplares e incluso filmaran una película basada en su legajo, best seller lo llaman, que también producirá mucho dinero, claro ese señor tiene ventaja, ya “conoce” nuestra memoria histórica, además nosotras solo tenemos 13 años... y toda la vida por delante.
Me han despertado bruscamente de un sueño hermoso, alguien nos ha delatado, nos bajan hasta la entrada de nuestra casa en Prinsengracht, 263 de esta hermosa ciudad de Amsterdam, y nos separan; el sol ciega mi visión y solo tengo tiempo de mirar los reflejos insondables del canal antes de que me conduzcan a uno de esos trenes de recreo, creo que el sitio al que nos llevarán se llama Bergen-Belsen, espero que sea bonito, ya te mandaré unas líneas a mi llegada, también me han separado de ti, amiga mía, me invade la soledad, y ahora que Peter no me vé te confesaré que tengo miedo…
Antes de despedirme de ti, estimada Kitty, déjame contarte que soñé que publicaban mi diario, y que muchos millones de personas lo leían y que se concienciaban sobre los errores del pasado, y así lo recomendaban a sus hijos, a sus nietos…, y que mi nombre quedó grabado en la memoria de toda la humanidad, que el señor Boyne solo fue un fenómeno pasajero, que nuestro recuerdo, el tuyo y el mío, quedó para siempre y que los críticos literarios ensalzaron siempre nuestra obra… Yo solo quiero que nadie olvide el horror que sufrió la humanidad, por eso te dejo mi testamento impreso con letras que nunca envejecen. Antes de despertar; creí observar que siempre tenías un huequito en las librerías de todo el mundo y que los niños sabían leerte cuando se hacían mayores, antes de que les cercenaran la inocencia, a golpe de incultura. Y quiero que sepas también que siempre te quise, y siempre te querré, amiga mía.-
Gipsy in my soul
Rating: 9Un solitario individuo, caminante sin sombra, recorre los recónditos parajes del norte de Gran Bretaña; en una noche aciaga de tempestades premonitorias busca refugio en la mansión de Wuthering Heights, perdida en mitad de ninguna parte. Al calor de la lumbre de la cocina, y mientras repone fuerzas cual peregrino asceta y devoto del conocimiento de la medicina occidental, doctor honoris pausa, escucha atentamente la historia del actual propietario de la morada, de boca de un criado, fiel escudero que conoce todos los entresijos del alma de su señor, el rey gitano Heathcliff.
Con un brillante flash back hasta el principio de la historia, que será la prolongación de toda la película, el director nos muestra la infancia del niño huérfano, adoptado por los Earnshaw como juguete motriz para los dos hijos de la familia, el joven Heathcliff crece mimado por Cathy, la niña de los ojos del patriarca, y despreciado por su hermano Hindley el heredero del patrimonio familiar que lo humilla como a una bestia de carga, sin escrúpulos, obligándolo a portar el peso de la oscura losa postrada a la entrada del cementerio de la ignorancia, a trabajos forzados te condeno.
Crecen los infantes en las cumbres de la incomunicación, en el deber de comportarse según las estrictas normas sociales de la época, los juegos de niños pasan a ser peligrosos entre ellos, al borde del precipicio la niña se hizo mujer y quiso escalar hasta la cima, donde nunca debió aventurarse el gitanillo, hermanastros de alabastro intentando dominar la pulsión de la sangre que corre por sus venas, el despertar del deseo sexual, tibio como el rayo de sol que resquebraja la nube permanente del cielo inglés.
Aparece en escena Linton, el vecino ricachón se enamora de la ninfa de las alturas, y en concordancia con su extracto social la joven rechaza al mestizo apátrida y se casa con el desconocido potentado. En el ojo de la borrasca del orgullo herido Heatchcliff se deja llevar por el viento agreste de la desesperación y emigra a América, tierra de las oportunidades, de los despojos de margaritas silvestres cuyas hojas siempre niegan la afirmación, con lágrimas de lluvia en los ojos enrabietados, siempre turbios como el té de las cinco, el orgullo herido del mozo de cuadras de nobleza despiadada, la furia del olvido, el corazón resonando hueco como los cascos de los caballos recién lustrados que trotan en el páramo agreste a cielo descubierto.
Regresa nuestro intrépido aventurero convertido en un hombre diferente en todos los sentidos, trajes nuevos, zapatos sin agujeros, rudeza en el habla y clase en la cartera… pero con el alma negra y los labios sellados por la lacra del odio visceral, hacia todos pero principalmente hacia si mismo; se casa con la hermana de Linton para seguir cerca de Cathy, los dos son desgraciados en sus respectivos matrimonios pero ya es demasiado tarde…o quizás nunca es tarde si el sentimiento es profundo, enferman de impotencia libertaria, ¿rompemos los moldes?, ¿escapamos de la rutina?, ¿compramos una estancia en el averno?, todas estas preguntas y sus sesgadas respuestas quedan reflejadas en una antológica escena donde Wyler reúne de nuevo a sus amantes imposibles; Cathy enferma, Heathcliff podrido de orgullo, el amor enfrentado al dolor, un diálogo de quilates donde la sombra de Emily Brontë aparece tras el prodigioso guión adaptado de Charles MacArthur dando su visto bueno desde la grandeza de su excelsa y única novela escrita casi un siglo atras en 1845.
Siempre llueve en Yorkshire, el condado donde está enclavada Wuthering Heights, las vidas de nuestros protagonistas, el testamento de la inolvidable escritora, el dolor de los amantes imposibles, la raíz donde arraigan los sentidos, la grandeza y la miseria del ser humano; todo mojado,desprotegido contra lo irracional, calado hasta los huesos.-
La Kultura
Rating: 8Primer corte pues: “Don Vito y la revuelta en el frenopático”, una delirante canción donde un hombre del tiempo, el que no acierta ni una predicción salvo que el Eibar gana siempre en campo contrario en las quinielas, se enfrenta a cara de perro contra la asamblea de majaras, “mañana hará el tiempo que a mí me dé la gana”, si eres capaz de dejar los pies quietos después de escuchar esto te invito a un kalimotxo, ¿palabras raras?, nah… son palabras reales escritas en VO, que forman parte de otra de las lenguas universales, ni más ni menos importante que las demás, preocúpate en aprenderlas y entenderlas, y amplía tus conocimientos, y si no te interesa conocer su significado que te den… una copita de patxaran, de Iruña preferentemente.
“Hern ani – 15/07/1984”: Movida policial en Euskadi, la banda de los hermanos Muguruza y cía se posiciona radikalmente a favor de la banda terrorista E.T.A. en una canción atronadora y sumamente siniestra como la situación en aquellos parajes, no lejos de allí nacía esta banda, concretamente en la fronteriza Irún, mezcladores del cóctel peleón ¾ de Ska y ¼ de Punk, ¿o es al revés?, en todo caso, ¿lo llamamos Molotov?, comparados por muchos con la legendaria banda británica The Clash, decibelios al poder…
“Sospechosos”, “Tolosa Iñauteriak” y “Zu atrapatu arte” no dejan títere con cabeza en los postulados de la propuesta kortante, zassss!!! La cabeza de Barrionuevo y toda su troupe de verdes uniformados a manos de la sanguinaria Familia Iskariote: “Decirle a Judas si le veis, nos dijeron, que reparta las monedas que por el hippie le dieron”…
Pero puestos a ampliar fronteras, los chicos se implican en otros asuntos internacionales por aquello de hacerse notar y situar su país en el mapa “Desmond Tutu” – y hablan de represión contra obreros y estudiantes negros, y es de verdad, la resistencia está entre rejas y han concedido un premio Nobel de la paz, jaja! – además de “Nicaragua sandinista” donde apoyan la revolución en plan antiyanqui en una preciosa canción, corta y contundente como el último hachazo del aizkolari, el que resquebraja el tronco de la represión, “ y tu hermano que estás ahí privando, contando batallitas en el bar…”
La izquierda abertzale, ¿eso que es lo que es?, complicado de definir, así que pongamos el “Sarri, Sarri” y a bailar, pero advierto que esto no se baila agarrao, marikonadas las justas, a no ser que sea al cuello del vecino de pista, esto se danza a empujones, oi!
A los aficionados al comic les encantará desplegar el libreto interior del disco, donde se incluyen en este formato las letras de mis dos canciones preferidas musicalmente “La cultura (un engaño)” donde se defiende el poder de la masa trabajadora en esa otra clase (media-baja) y su forma de aprender el juego de la vida, con sus cositas buenas y malas, la calle como aula de aprendizaje, y “Jimmy Jazz” la historia de un tipo de extrarradio, que se va inflando de aire viciado, como un globo aerostático, hasta que revienta en una infernal explosión de Ska-pese quién pueda… Booom!
Descubrí este grupo en 1986 en Jaca (Huesca), todo por la cara, ardor guerrero en el estómago abotargado de brandy con la insignia del torito bravo, “defendiendo” a una patria que se suponía, como el valor, que era la mía, y lo disfruté de lo lindo, los últimos coletazos de la ejemplar transición necesitaban esta serie de insurgentes propuestas para acabar de afianzar la libertad en este país, y no fue fácil, solo quienes lo vivimos podemos decir sin ningún género de duda que el precio que pagamos fue demasiado alto, excesivo… Ahora que han pasado los años y visto desde la perspectiva de la historia del siglo pasado, mayores que nos hacemos, solo me gustaría añadir que este disco me hizo vibrar, sentir, bailar, y sobre todo compadrear. Quede claro que esto es una critica musical, políticamente tengo mi opinión pero eso es otra cosa. De Kulto.-
Para Franky Punky, el "malaguita", (Francisco David ;-)
Cosecha roja
Rating: 8Arthur Penn tuvo una brillante idea que rompió esquemas en Hollywood, adaptó la nouvelle vague francesa a su manera de filmar, y nos mostró la rabia contenida de la juventud norteamericana con una energía y un pulso narrativo heredado de los grandes maestros que le precedieron, el resultado no pudo ser más espectacular, rotundo reconocimiento del público a pesar de las exasperantes críticas de los “entendidos”, sin duda mediatizados por la vomitiva influencia de la Casita Blanca de aquel presidente que ya nadie recuerda, un tal Lyndon B.Johnson, curiosamente situado en la lista histórica entre el asesinado J.F.Kennedy y R.Nixon, estamos en el año de gracia de 1967. Posteriormente el maestro Coppola homenajeó este filme en “El Padrino” en aquella impresionante escena del asesinato de Sonny Corleone, cosido a balazos por el enemigo, aunque no pudo alcanzar la lírica del final de esta odisea con el excelso baile de muerte danzado por Bonnie y Clyde, filmado a cámara lenta, entre los silbidos de la balas redentoras y las miradas cruzadas entre los mártires enamorados, sangre y arena…
Justo sería ensalzar la interpretación de todo el elenco de actores, Warren Beatty borda el personaje de Clyde, impotente consumado ante el sexo que deriva su “malafolla” transformándola en violencia contenida, que estalla cual gatillazo de rabia contra todo lo que no se adapta a su particular forma de ver la vida, Faye Dunaway compuso una femme fatale a la altura de las mejores de la historia, nunca estuvo mejor que aquí, deliciosamente perversa, alocada, guapísima hasta decir basta, contrapunto fogoso de su partenaire dando razón a aquellos que dicen que los polos opuestos se atraen, además de la sobria interpretación del mejor actor secundario de siempre, Gene Hackman, y su delirante esposa Estelle Parsons, que consiguió el oscar como mejor secundaria del año.
Película de terror por momentos, filmada con un realismo inusual para la época, y con deliciosos toques de comedia que aligeran los momentos más tensos y donde el sexo en pantalla es analizado desde un nuevo punto de vista (esas memorables escenas de nuestros héroes del pueblo retozando en moteles de mala muerte), cosechó un enorme éxito de taquilla, y levantó de su crisis pasajera al siempre boyante cine made in USA, que no vivía por entonces su mejor década, arrastrado por el pujante poder del cine elaborado en el viejo continente, fue algo así como recuperar al público local.
Aún recuerdo esa escena en que un atolondrado pero atrevido Clyde Barrow llega hasta un polvoriento poblado de Texas, y convence a la “angelical” Bonnie Parker para que le siga hasta el infierno, solo quería robarle el coche pero también se llevó su alma, a mano izquierda según se desciende veréis el narciso negro que sembró el destino, mientras la seduce con una cerilla de madera jugueteando en su boca y la pistola anclada en la cintura, es el principio del fin para esta pareja de soñadores aventureros, que entran en una espiral de violencia que va creciendo como una bola de nieve mientras siembran el terror y consolidan su fama entre la población civil, sumida en plena depresión años 30, instándolos a la rebelión contra el poder fáctico de los prepotentes, conforme pasan de pueblo a pueblo, de estado a estado… unidos ellos, hasta el final, marcando a tiro limpio el territorio de la posteridad.
C o c a
Rating: 7Cuarenta años dan para mucho en la vida de una persona (tres décadas dice la sinopsis, sic), así nos los explica Welsh en esta extensa pero interesante novela, cuatro decenios en la vida de cuatro amigos nacidos, criados, desarrollados y “muertos” en Leith, un barrio como cualquier otro, con sus propias leyes, su ritmo de vida, y sus historias, que forman parte de la leyenda urbana de cualquier ciudad, en este caso nuestro telón de fondo es la hermosa ciudad de Edimburgo (Escocia), una ciudad y un país con una idiosincrasia perfectamente definida en el conjunto del Reino Unido, el que jamás sería vencido, si consiguiera aunar a sus diferentes pueblos, cosa que nunca logrará dada el ansía de autonomía entre las gentes de este País de Países…
Años 70, conocemos a Billy, Andrew, Carl y Terry, a sus hastiados padres cansados de trabajar para cebar al patrón de turno, su entorno social perfectamente descrito por el autor, en el colegio que es donde los niños de barrio empiezan a hacerse hombrecitos a hostias y a delimitar su poder y respeto en las calles, lo que empieza siendo una manera de impresionar a las nenas, con el único objetivo de perderse en el interior de sus faldas, se convierte en la definición de un carácter personal e intransferible, esa fama que se transmite entre las esquinas y farolas de todo el vecindario.
Años 80, nuestros niños ya son adolescentes, las drogas y el sexo ocupan la totalidad de sus jóvenes cerebros, eunucos mentales que crecen demasiado rápido, sin reposo. Un nuevo elemento pasa a formar parte indispensable de las mentes de los chicos, lo mamaron desde pequeños en cualquiera de los múltiples pubs de la ciudad, y ahora lo tragan a borbotones como las espumosas pintas de cerveza local con las que desayunan, comen, meriendan y cenan… el fútbol, asistimos a la creación de los Casuals, primera banda de descerebrados, que utilizan el deporte como expresión de violencia, válvula de escape a sus frustraciones, a sus anhelos, sueños rotos de gloria prohibidos para los habitantes del gueto, si quieres saber que siente un hooligan, como y porqué actúa, Welsh te lo explicará a la perfección, el Hibernians F.C. es un equipo mediocre de la liga escocesa que tuvo el dudoso “honor” de inventar la violencia que genera el fútbol en el viejo continente, después trasladado a Londres y por extensión a todo el Reino, a toda la vieja Europa. El mítico George Best, vistió la elástica verdiblanca de los Hibs, acabó ahogado en cerveza en un garito portuario de Leith, orgullo del vecindario…
Años 90, ya en la treintena, nuestros protagonistas han bifurcado en diversas direcciones, pero siguen unidos con un lazo de amistad que solo quién se ha criado en un barrio semejante es capaz de entender… En el único respiro que Wesh nos da, tomamos una bocanada de aire distinto mediante un viaje de los cuatro amigos al Oktoberfest de Munich, donde nuestros chicos se internan en el mestizaje de la cultura europea con otra gente de su edad, especialmente alemanes, en una interesante convivencia entre ellos, donde resulta imposible que renuncien a su orgullo escocés…
S.XXI, vale tíos ya tenéis mi edad, ¿Qué habéis hecho con vuestras vidas?, ya nadie conoce a nadie, todos sobreviven como pueden y uno de ellos se ha quedado en el camino, el más sensible, una bella persona, Andrew, que saldó sus errores con la sociedad de manera trágica. Tan solo este y otro suceso vuelve a unir a los supervivientes, en una interesante parábola final, donde todas las cartas quedan sobre el tapete, verde irreal como el paisaje escocés, y asistimos a lo incierto del futuro para los desheredados chicos de Leith.
Si te gustó “Trainspotting”, escrito por el mismo autor, y cuya acción se desarrolla en las mismas calles de Edimburgo, prepárate para volver a adentrarte en el submundo duro y sin concesiones de los marginados, si tienes valor para resistir la lectura de estas páginas, excelente la traducción al castellano con un respeto fuera de lo común a la jerga y expresiones de la calle, algo nuevo aprenderás, como mínimo a sobrevivir, si algún día la suerte te gira la espalda.-
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