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JimRaynor
Último login: hace más de un mes
Críticas de JimRaynor
El gran Carpenter.
Rating: 9Lo mejor:
La historia, el personaje de Snake Plissken, la música (compuesta e interpretada por Carpenter), el remate final.
Frases favoritas:
"Call me Snake".
"President of what?".
Lo peor:
Algunos efectos especiales no están bien logrados. De todas formas, no hay que perder de vista que la pretensión de Carpenter ha sido darle un toque de película serie B, como aquellas a las que nos tiene acostumbrados.
Frases favoritas:
"Mientras más cambian las cosas, más siguen igual".
"Call me Snake".
Alexandre Aja dice presente.
Rating: 8La película atrapa desde el comienzo, y la sangre no tarda en ser derramada. Justo cuando comienza a caer en los clichés del genero, da un giro inesperado e ingenioso, que quizás no todos logren comprender o interpretar correctamente. Alexandre Aja es la nueva promesa del cine de terror. Ojalá siga cumpliendo.
Lo mejor:
Demuestra que todavía pueden realizarse peliculas de terror que valga la pena ver, apartándose de los absurdos slasher films que Hollywood acostumbra producir (películas puramente comerciales, de escaso o nulo valor artístico, en donde decenas de adolescentes son masacrados ridículamente).
Una obra bellísima.
Rating: 10En un tiempo más que breve, estas personas llegan a conocerse (y amarse) más que otras parejas en toda una vida de noviazgo o matrimonio. Y eso es algo que verdaderamente puede ocurrir.
Lo mejor:
Los diálogos, con esa mezcla mágica de filosofía, cuestiones existenciales y trivialidades de la vida cotidiana.
Los comienzos del señor Jackson.
Rating: 7Se trata de una película para pasar el rato. Es un filme de culto del cine gore, al que no hay que tomar demasiado en serio. Eso sí: le hace honor a su nombre, aunque esto no es nada comparado con el tercer largometraje de Jackson...
Lo mejor:
El espíritu absolutamente independiente que expide la película; los efectos especiales (totalmente "caseros", pero efectivos), el humor bizarro.
Simplemente Barbarella...
Rating: 6Su éxito se explica, ante todo, a lo acertada que fue la elección de la actriz que debía encarnar a la heroína intergaláctica. Efectivamente, la hija mayor de Henry Fonda era la adecuada. Su innegable atractivo físico se suma a la increíble ingenuidad, pureza e inocencia de su personaje, lo cual le da un toque muy particular. De esta forma, Barbarella logra distinguirse netamente de las nuevas heroínas que nos ha brindado el cine de acción y ciencia ficción (como Lara Croft, de "Tomb Raider", y Selene, de "Underworld", por mencionar a un par de ellas).
Por otra parte, Vadim supo combinar con bastante efectividad la sensualidad y el erotismo con la aventura, la ciencia ficción, la comedia (de un humor muy picaresco) y algunos toques de terror.
Si bien se trata de una película para pasar el rato (y que, como tal, no pretende ser tomada muy seriamente), cuenta con personajes interesantes (¡Marcel Marceau habla!), buenos escenarios, vestuarios ingeniosos y nombres que parecen trabalenguas. Todo eso en un paquete de aproximadamente 98 minutos.
Lo mejor:
Los personajes (comenzando por Barbarella), la escena que abre el film (y la canción que la acompaña), la fusión de géneros cinematográficos.
Braindead, tu madre se ha comido a mi perro (1992)
- Título original: Braindead
-
Director:
Peter Jackson
Se ha dicho que con Braindead, Jackson firmó la sentencia de muerte del cine gore, porque ir más allá no tendría sentido. Lo dicho es correcto: aquí el director ha llevado las cosas al extremo. De todas formas, la película se hace más tolerable al estar matizada con escenas cómicas... aunque se trata, por supuesto, de un humor totalmente negro, bizarro y, por qué no, de mal gusto.
Lo mejor:
Los zombies de Jackson no mueren tan fácilmente como los de George Romero: aquí el disparo en la cabeza, definitivamente, no es suficiente. Las situaciones disparatadas. El gore puesto al servicio de las mismas.
Todos tenemos una doble vida.
Rating: 8Ya convertida en maestra de chicos con problemas auditivos, comienza a vivir una doble vida: mientras que durante el día se desempeña en dicho cargo, por la noche recorre los bares y clubes nocturnos de la gran ciudad, en una verdadera odisea libertina de promiscuidad (sexo ocasional) y drogas.
Entonces, ¿cuál es la verdadera Theresa: la que por las mañanas enseña con toda paciencia y dedicación a niños sordos, preocupándose por su mejoría y bienestar, o la que durante la noche se entrega al placer y lleva una vida hedonista, superficial y desordenada? ¿Cómo puede una misma persona realizar una tarea tan noble y, al mismo tiempo, caer voluntaria y constantemente en las redes del pecado?
Finalmente, ¿es reprochable que Theresa lleve una existencia de tales características? Porque mientras desempeñe bien su trabajo, nadie está en posición de criticarle nada. Sin embargo, Theresa no tardará en descubrir que su vida privada inevitablemente comenzará a intervenir en su vida pública. Y teniendo en cuenta que por su cama han pasado y pasan numerosos hombres, todos ellos de un perfil violento y peligroso, las consecuencias pueden ser desastrosas.
Theresa puede abandonar esa vida, poner orden a su existencia. Pero, ¿podrá salirse antes de que sea demasiado tarde?
Lo mejor:
Brillante drama psicológico, con una genial Diane Keaton y un Richard Gere espléndido, en su primer papel importante.
Elogio de la mediocridad.
Rating: 1La película comienza con una extraña mezcla de escenas explícitas, propias del cine gore, y de personas escapando de algo o alguien hasta entonces desconocido. Esto, sumado a algunas tomas realizadas en un paisaje desértico fotografiado decentemente, me indujo a pensar que estaba en presencia de un producto semejante a los films de terror de la década del año 1970, como la citada película de Tobe Hooper o "The hills have eyes", de Wes Craven. Pero pronto caí en la cuenta de que había realizado un diagnóstico apresurado, erróneo, y todo lo que vino después no hizo otra cosa que amargarme el día. La trama es completamente absurda, vacía, predecible y carente de originalidad. Las escenas de tortura, aunque violentas, no consiguen provocar angustia, quizás porque el producto en su totalidad es de pésima calidad. Y por si esto fuera poco, hay personajes que simplemente están de más, las diferentes historias se suceden de forma desordenada y son presentadas sin una pizca de atractivo, y el recurso de la voz en off, como casi todo aquí, no tiene razón de ser.
He visto muchas películas mediocres, pero pocas como ésta, de la que es realmente difícil rescatar algo positivo.
Lo mejor:
Algún que otro paisaje fotografiado con buen gusto. Aunque me temo que eso no sea suficiente...
Lo peor:
Parece el trabajo de un aficionado. Es increíble advertir cuántas decisiones incorrectas se han tomado al hacer este film, partiendo del mismísimo guión (de una pobreza inusitada) y pasando por los personajes (tan absurdamente perfilados). El nivel decae de forma progresiva y constante, hasta llegar a un final que, además de ser predecible, pretende ridículamente impartir una lección y poner una cuota de sensibilidad a la historia. Hasta Ed Wood las hacía mejores.
Un brindis con vino tinto.
Rating: 9Para ser fieles a la historia, es necesario remontarse a 1922, año en el que F.W. Murnau filmó "Nosferatu, el vampiro", basándose en el "Drácula" de Stoker. Los méritos de esta película son tan evidentes como innegables: la increíble puesta en escena, la vívida actuación de Max Scheck (en el rol del vampiro) y su inquietante apariencia. Murnau produjo escenas indelebles y de una fuerza inusitada (quién puede olvidar la sombra espectral de Nosferatu, con sus largos dedos como garras, proyectándose en la pared mientras sube una escalera, o al vampiro levantándose de su ataúd en un acto que desafía la ley de gravedad). Pero es el film de Browning, que apareció nueve años después, el responsable de haber creado la imagen definitiva del conde, representado como un individuo extraño y fascinante, un caballero educado, elegante y siniestro.
La película seduce desde varios costados: un guión modesto pero acertado, locaciones góticas, elementos propios del género (niebla densa en los exteriores, un enorme castillo con telas de araña forrando las paredes, una abadía no menos inhóspita), y actuaciones medidas y más que correctas (se destaca Dwight Frye en el papel del poco afortunado Renfield). Mas esta película no sería lo que es sin la presencia de Bela Lugosi en el reparto, haciéndose cargo del rol principal. Los primeros planos a su rostro, de negro cabello engominado, ojos hipnóticos y maléfica sonrisa (filmado con la iluminación adecuada), constituyen la quintaesencia del horror en el cine. Que "Drácula" sea una película sonora no es una cuestión menor, pues el particularísimo acento de Lugosi constituye una parte vital de su personaje. "Drácula" fue, simultáneamente, una bendición y una maldición para el reconocido actor, pues impulsó su carrera y lo convirtió en un mito, pero también lo condenó a vivir de aquí en más bajo la sombra de este personaje. Ninguna de sus futuras interpretaciones alcanzó una repercusión semejante, y así, Bela Lugosi jamás logró que su nombre dejara de ser sinónimo de Drácula.
El espectador de hoy, tan habituado a películas de terror pródigas en sangrientos efectos especiales que desafían a los estómagos más fuertes, "Drácula" puede parecer un entretenimiento demasiado inocente como para resultar de interés. Pero aun cuando el terror que nos ofrece no tenga las dosis de horror y suspenso que manejan las producciones más modernas, "Drácula" fue una verdadera pionera del género. Por otra parte, el vampiro del Lugosi es insuperable: emplea la teatralidad como pocos, ejerciendo un extraño magnetismo en quien lo mira, y su rostro no necesita de colmillos ni lentes de contacto para reflejar la perversión de su alma cuasi-inmortal.
Lo mejor:
Browning prefiere insinuar antes que mostrar, y aun cuando en ocasiones se trate de un recurso destinado a solucionar lo que de otra manera sería un problema desafiante (por ejemplo, la conversión de vampiro a hombre que experimenta el conde nunca se ve), es algo que se aprecia de especial forma en los tiempos que corren, pues la enorme mayoría de los directores de películas de terror actuales olvidan el poder de la sugestión, en un terco empeño por ser cada vez más graficas y explícitas. Y por supuesto, también me gustó la actuación de Bela Lugosi.
Frases favoritas:
-"Escúchelos. Hijos de la noche. ¡Qué bella música!".
-"Nunca bebo... vino".
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